Reproducido de la circular enviada a todos los empleados OCME en 2003
Como muchos habrán ya notado, la empresa ha activado un programa de tutela del medio ambiente inicialmente destinado sólo a la recolección diferenciada del papel. Es el momento de poner manos a la obra para mejorar nuestro programa. En efecto, durante una jornada normal se generan residuos de diversa naturaleza en las oficinas, en los talleres y en el comedor, que pueden reciclarse total o parcialmente. Algunos residuos, como el tóner de las impresoras y las pilas son extremadamente contaminantes y peligrosos: arrojar este tipo de residuo junto con los demás genera un peligro considerable para la salud colectiva.
No cuesta nada y es una ventaja de la que todos sacaremos provecho.
Generamos residuos que contienen materiales que podemos recuperar. En primer lugar recordemos el aluminio de las latas de alimentos y bebidas. Se trata de un material que es 100% recuperable. ¿Pero por qué debemos hacerlo? Si arrojamos el aluminio (por citar sólo un ejemplo) junto con otros residuos (alimentos, papel, etc.) lo habremos perdido para siempre porque será sometido a un proceso de destrucción; si lo recuperamos reciclándolo habremos ahorrado una considerable energía, puesto que la extracción y la producción del aluminio son procesos muy costosos. ¿El resultado?: un producto que puede costar menos, menor dispendio y un mundo más limpio. No consideremos tedioso el tratar los residuos en modo racional: se trata de una pequeña contribución a la calidad de vida de nuestra generación y de las futuras.
Una hormiga puede levantar hasta 10 veces su proprio peso. Cada habitante de la ciudad de Parma en Italia produce en 1 año una cantidad de residuos aproximadamente igual a 10 veces su peso.
Si todavía duda sobre la utilidad de la recolección diferenciada y del reciclaje, piense cuánta basura producimos en promedio cada año: aproximadamente 650 kg por persona.
Piense que si no diferenciamos, esta enorme cantidad de material se destruye. Es verdad, se transforma en energía en las centrales de incineración pero al mismo tiempo se destruye todo el valor residual reutilizable de las materias primas. En la actualidad, aproximadamente el 31% de la basura producida en la ciudad de Parma es el producto de una recolección diferenciada inteligente.
Basta poco, demos un buen ejemplo también en nuestras familias contribuyendo a salvaguardar los recursos y la belleza del mundo en que vivimos.
No se pregunte qué puede hacer la empresa por usted. No se pregunte tampoco qué puede hacer usted por la empresa. Piense sólo en qué debemos hacer juntos para respetar el ambiente que nos acoge.
Se trata de actitudes simples, de buenas costumbres que nos permitan evitar el derroche de recursos naturales ya escasos, una clave encerrada en dos palabras fáciles de recordar: "recolección diferenciada". OCME ha creado lazos con "AMPS Ambiente", la empresa responsable de la recolección y el tratamiento de residuos de la ciudad de Parma, para emprender el camino que conduce al respeto del medio ambiente mediante la recolección diferenciada de los residuos sólidos urbanos. No es poco, pero no es suficiente. Mucho podemos hacer aún en el ámbito familiar, en nuestra vida diaria. Los datos de "AMPS Ambiente" nos muestran que sólo una pequeña fracción de la basura que generamos se recoge en modo diferenciado y que incluso si Parma destaca entre las mejores a nivel nacional, es necesario apuntar más profundamente: a cada uno de nosotros.
